HistologÃa de los tejidos en relación a la ecografÃa
Dr. Mario Fajardo Pérez.
Dra. Fiorella Castegnaro.
  1. Nervio
En la anatomÃa de un nervio sano tenemos diferentes fascÃculos que en su interior contienen diferentes fibras nerviosas. Estas fibras están rodeadas por un endoneuro y delimitadas o contenidas como fascÃculos por un perineuro.  También encontramos el epineuro y este puede ser externo o interno, el interno rodea y separa claramente cada fascÃculo, mientras que el externo recubre y une en conjunto los diferentes fascÃculos. Los nervios periféricos están irrigados por un sistema anastomótico de vasos epineurales y endoneurales, los cuales se conectan por medio de vasos comunicantes.
Figura 1.1 HistologÃa Neural. Fibras nerviosas cortadas transversalmente de un nervio periférico de ser humano.
El fascÃculo neural consta de tejido conjuntivo, vasos y conductos linfáticos, lo cual hace que su perineuro o recubierta sea lo suficientemente gruesa como para reflejar el haz de ultrasonido y asà la aparición de lÃneas hiperecogénicas.  El epineuro se visualiza de igual modo como lÃneas hiperecogénicas prominentes, esto al ser grueso y recubrir todas las estructuras.
Al utilizar una proyección longitudinal durante la ecografÃa se muestran varias lÃneas paralelas hipoecogénicas que corresponden con los fascÃculos neuronales que discurren longitudinalmente dentro del nervio, separadas por bandas hiperecogénicas. Estas bandas hiperecogénicas interfasciculares son el epineuro interno, y las bandas hiperecogénicas que definen los limites externos del nervio es el epineuro externo.
En la proyección transversal se muestra un patrón reticular o en panal de abeja, compuesto por puntos hipoecogénicos incrustados en un fondo hiperecogénico; en el que las estructuras hipoecogénicas corresponden a los fascÃculos y el fondo hiperecogénico corresponde al epineuro interfascicular o interno.Â
Las aéreas hipoecogénicas de los nervios tienen correlación histopatológica con los fascÃculos, mientas que el fondo hiperecogénico con el perineuro. Sin embargo no siempre es fácil delimitar estas estructuras a menos de que los fascÃculos sean perpendiculares al haz de ultrasonido, y aun asà se infraestiman.
A diferencia de otras estructuras del sistema musculoesquelético, los nervios no muestran propiedades anisotrópicas. Por lo tanto no es necesaria una orientación determinada de la sonda durante la ecografÃa para visualizarlos. Ósea tienen menor variabilidad de la ecogenicidad al modificar el ángulo de isonación.
  2. Tendón
Se observa en la ecografÃa una red de lÃneas hiperecóicas finas y paralelas separadas por lÃneas hiperecóicas, ósea un patrón fibrilar. Los ecos lineales visibles dentro de los tendones dependen de las interfaces acústicas en los lÃmites de los haces de colágeno y los tabiques del endotendineo. Mientras que el epitendineo suele verse como una lÃnea reflexiva que rodea el tendón.
Imagen ecográfica 2.1 Eje longitudinal y transversal de los tendones del músculo flexor de los dedos.
Los tendones poseen gran anisotropÃa. Ósea los tendones tienen mayor  variabilidad de la ecogenicidad al modificar el ángulo de isonación. Además en comparación con los nervios el tendón posee menos ecos paralelos delgados y densamente empaquetados, es mas circular que oval y mas móvil durante maniobras de flexión y extensión.
  3. Músculo
El musculo se compone de fibras musculares individuales y cada fibra esta rodeada por un tejido fibroso fino llamado el endomisio. Un grupo de fibras musculares constituyen un fascÃculo muscular, y están rodeadas por un perimisio, el cual contiene pequeños vasos sanguÃneos y nerviosos.
Figura 3.1 HistologÃa musculatura esquelética. Sección longitudinal (izquierda) y transversal (derecha).
Varios fascÃculos musculares están cubiertos por un tejido fibroso, grueso y resistente denominado epimisio. El epimisio continúa en el origen y en la inserción del musculo para formar los tendones y las estructuras tendinosas laminares denominadas aponeurosis.
El tejido muscular normal presenta una ecogenicidad baja. Sin embargo, la organización de los fascÃculos musculares determina la macroarquitectura del musculo, la cual es la forma  y dirección en que discurren los fascÃculos.
En el plano longitudinal (paralelo al musculo) la arquitectura de los fascÃculos se vuelve visible y las reflexiones del tejido conjuntivo del perimisio producen estructuras lineales hiperecogénicas. Además los lÃmites del musculo son claramente visibles ya que el epimisio que rodea el musculo es una estructura muy reflectiva o hiperecóica. Surgiendo del epimisio pueden verse grandes tabiques hiperecogénicos también llamados aponeurosis que van dirigidos dentro del vientre muscular.
En el plano transversal (perpendicular al musculo) el tejido muscular muestra un aspecto moteado debido a las reflexiones del tejido conjuntivo del perimisio, el cual es moderadamente ecogénico. Â
En músculos complejos, una vaina fascial hiperecogénica individual rodea a cada vientre muscular y de esta manera se pueden identificar las diferentes cabezas de un mismo musculo.
En el musculo hay un aumento de interfases reflectivas lo cual le da un aspecto más blanco en comparación con la grasa. Como nota importante las interfases reflectivas de igual manera aumentan en enfermedades neuromusculares por el aumento de fibrosis, inflamación y grasa. Â
La ecogenicidad muscular aumenta con la edad lo que se debe a la sustitución de fibras musculares por grasa y tejido fibroso que se da con el envejecimiento.
  4. Tejido subcutáneo
Está formado por lóbulos de grasa separadas por tabiques o bandas de tejido conjuntivo. En la ecografÃa se demuestra con un fondo hipoecogénico de grasa y ecos hiperecogénicos lineales procedentes de la red tabicular de tejido conectivo.